Personajes de Facebook

facebookDurante el taller se realizó un ejercicio en el cual se pidió a los participantes que utilizaran su perfil de Facebook para crear un personaje y una historia. El objetivo era cuestionarse la correspondencia entre la identidad virtual con la identidad real y, al mismo tiempo, obtener una nueva perspectiva sobre la red social.

Aquí les presentamos algunos de los resultados.

Ella ante el mundo. Otra vez.
Aquí y allí, allí y aquí.
En ningún sitio porque le gusta estar en todos.

Ella en todas partes.
Ríe, llora;
Viene, va;
Duerme, despierta;
COMPARTE.

Alba García

Cuando ella quiere descubrir el misterio de sus sueños, movida por la necesidad de explicarse a sí misma, se sale de su cabeza por un tiempo. Deambula por las múltiples formas y contrastes de las cosas que la rodean para sentir el mundo en toda su plenitud. Después se lanza de nuevo dentro de sí, más alegre y satisfecha.

Claudia Mendoza

Su foto de perfil retrata su silueta frente a un cuadro de Frida Kahlo, parece haber sido tomada en el Museo de Arte Moderno, aunque también podría estar en cualquier otra parte del mundo donde la colección completa haya viajado.
A primera impresión parece ser una foto pretenciosa, probablemente ni siquiera sabe de quién es el cuadro y sólo haya posado como otras tantas personas que buscan aparentar ‘cultura’.

Sin embargo, mientras más avanzo entre sus publicaciones encuentro citas de libros, Ángeles Mastretta, Paul Auster, Italo Calvino, Dostoveiski… es difícil adivinar si ha leído todos esos libros.
Parece, además, que su vida está rodeada de música, desde rock en español de los 90 hasta música instrumental moderna como Yann Tiersen.

Sus amigos parecen ser más que eso, son cómplices, le escriben y comentan cosas que parecen estar escritas en un lenguaje subversivo, que en cada palabra guardan una aventura incontable para el resto del público.
Da la sensación de estar rodeada de palabras. Visitas frecuentes a museos y galerías inundan su ir y venir por el mapa de la ciudad, sin embargo parece tener poco qué contar, lo que le brinda un aire de misterio.

Aunque, mirando con más detenimiento se observa que en su vida no sólo se enfoca en la ñoñería, al parecer también abunda en alcohol, polvo y porro, es fácil deducirlo cuando se miran sus recientes fotografías, en todas con los ojos apagados, un trago en una mano y un cigarro en la otra. Un hombre distinto la acompaña en cada toma, quizá sea promiscua, quizá sólo sea sociable… cosas que sólo ella y el implicado saben.

En conclusión, parece estar rodeada de cultura, las quejas en su muro son nulas y las ligas a artículos y gráficos que ella misma ha escrito inundan su muro. No cabe duda, es pretenciosa. Pero no del tipo de pretensión que alude al dinero y la fiesta eterna, sino pretenciosa y ególatra hacia su inteligencia. Se sabe inteligente y no teme hacerlo ver a los demás.

Elizabeth Neri

El otro día, una amiga me contaba el cambio radical que había hecho una compañera suya de la preparatoria. Me mostró su perfil de facebook y comparó con una foto que tenía enmarcada en su buró.

-Vaya- comenté- luce diferente

-¡Sí! Hasta pareciera que es otra persona- respondió.

Dando scroll al perfil, descubrí una frase interesante sobre un artículo que critica los poco éticas formas de trabajo de un fotógrafo. Después había una foto suya con gente norteamericana en la Biblioteca Benjamín Franklin y muchas publicaciones sobre bibliotecas, libros antiguos…

-¿Qué estudia ella?- pregunté, curioso sobre sus publicaciones feminazis, su mención a teorías extrañas y su aparente personalidad múltiple.

-Biblioalgo. La verdad sólo sé que tiene que ver con libros y bibliotecas, ¿porqué, te gustó?- me miró de forma inquisitiva.

-No, sólo me parece extraño. Nunca había conocido a alguien que estudiara los libros y que fuera tan ególatra como para cambiar tantas veces su foto de perfil-.

Brenda Isabel R. Páez

Un libro. Buscar un libro. Desear buscar un libro.

Un código. Hacer un código. Desear hacer un código.

La vida se reduce a eso: realizar los deseos. Nos lanzamos a la aventura de navegar por la historia de las publicaciones. Dato curioso: En México se tiene un programa sobre esto, Entre palabras y letras, papeles e imprentas, donde se muestra parte de nuestra historia escrita. Un dato más curioso: la serie no alcanza para contemplar ese universo. De cualquier forma, no importa. No podemos contener un todo en una sola línea. Tampoco de la misma manera. Y si nos equivocamos en ese registro, no importa, siempre hay un nuevo capítulo de la historia que lo enmienda. Siempre está presente el poder de la transformación. Como diría Marco Aurelio: el universo es cambio y nuestra vida se define por la mutación de nuestros pensamientos. Esa eterno cambio, esa eterna búsqueda. Es, sin lugar a dudas, la felicidad…, su felicidad.

Karla González

Una vida muy ordenada la de Pau. Acaba de regresar de sus vacaciones en Yucatán. Diciembre en la costa. Recuerda sus largas caminatas en la playa, el aire frío que le acariciaba la piel y el sol brillando en lo alto. El dormitorio con vista al mar. La casa eternamente llena de arena y ningún traste para cocinar.

¡Hasta la luz se fue 3 días y nadie se inmutó! Podían comprar y comer en la esquina pescado frito.

El cambio de rutina hace maravillas con la familia, pensó Pau sonriendo. Todos están felices. Descubren pirámides, ríos y comida nueva.

Hoy están nuevamente en casa. De vuelta a la normalidad.
¿A la paz?

Lety Luna

Con los pies descalzos pisando lo fresco del pasto, apenas con una blusa y una falda, amplias pero ligeras y entre el frío de invierno, pero casi sin sentirlo pues las emociones se agolpaban en su interior, Sofía pensaba en las palabras que había escuchado en la plática de mujeres en la tarde-noche, a la puerta de la casa de tres vecinas. Palabras resonando como “La felicidad se alcanza cuando lo que uno piensa, dice y hace, son congruentes”; el cómo “algunos andan buscando un lugar hermoso para vivir y otros hacen del lugar donde viven, un lugar hermoso para habitar”; sobre el día de la mujer y sobre un personaje famoso hablando, llenando el espíritu, a través de la reflexión sobre la tristeza…

María Isabel Jaime

Sentado frente al gran telescopio suspiró, a pesar de mantener la vista en la pantalla y tener en ella una gran cantidad de galaxias y estrellas no encontraba sentido a lo que observaba; los miraba ahora solo como datos, números apilados, cifras y cálculos elaborados por máquinas más frías aún. Apuro un sorbo de café, se alejó un poco del aparato que iluminaba su rostro y le daba un tono violeta estelar y cogió el libro que ella la había regalado antes de partir; con manos ansiosas buscó la frase subrayada. La leyó lento y en voz alta: “te he perdido sin lágrimas ni feas lamentaciones a tus pies de cera, sin burlas ni sollozos de difunto”. Nuevamente suspiró y volvió al telescopio.

Nahum

María corrige textos. Todo el día va por la calle y mira los anuncios para encontrar errores. No sólo los anuncios, también las cartas que le envían sus amigos, las pláticas durante el café y todo lo que se le cruce enfrente. Ya sólo tiene treinta amigos en Facebook (y la mitad son miembros de su familia). A María no le importa no ser popular, pero sí que le gustaría tener un novio. Se dio a la feliz tarea de buscar al indicado. Intentó con un escritor, pero éstos eran los peores: justificaban sus errores con la creatividad y el estilo del autor. Luego paso a un matemático, pero incluso las tres palabras que escribía las acentuaba mal. ¿Qué más probar? ¡Un dibujante! Pueden pasar días sin redactar una sola oración: el hombre ideal.

Vanessa López

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